martes, 18 de octubre de 2011

Amigo es más profundo

Por Federico Beer

“Yo estoy para llevarlos a todos, buenos y malos. Porque si quiero llevar sólo a los buenos me voy a quedar con muy poquitos”. La frase es una de las tantas adjudicadas al general Juan Domingo Perón, pero bien podría ser utilizada para el actual gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El abrumador 50,2% obtenido en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), puede explicarse de múltiples maneras; una de ellas fue sin duda, las alianzas que supo tejer el oficialismo con polémicos personajes en algunas provincias de nuestro país.

Entre los casos más llamativos se encuentra el de Carlos Soria, electo gobernador de la provincia de Río Negro, que supo ser enemigo declarado del matrimonio Kirchner por supuestas investigaciones de la Secretaría De Inteligencia de Estado (SIDE) sobre el fallecido ex presidente. En aquel momento, Página 12 informaba en su edición del 18 de julio de 2002, “la senadora disidente (Cristina Fernández de Kirchner) aseguró que una carpeta de la SIDE contiene instrucciones para hacer seguimientos de Néstor Kirchner a fin de detectar hábitos, comitivas, entorno, infraestructura y posibles puntos débiles”. La necesidad de terminar con la hegemonía ejercida por el radicalismo rionegrino durante 28 años pudo más que cualquier añeja diferencia.

El caso de Gildo Insfrán, gobernador de Formosa de manera ininterrumpida desde 1995, es quizás el más entendible para el micromundo peronista: fue unos de los primeros jefes regionales en brindarle su apoyo a Kirchner en la campaña presidencial de 2003; de esa manera, se podría explicar la falta de acción del gobierno nacional a propósito de la represión a las comunidades indígenas llevada adelante en aquella provincia del norte.

1 comentario:

  1. Buena nota, breve y concisa. Cuando a mi me preguntan sobre los K pienso un 50,2% bien de ellos.

    Exitosss

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